miércoles, 30 de junio de 2010

Escribiendo desde el fondo de la pirámide

En los últimos días he recordado una conversación que sostuve hacer un par de años con un conocido sobre la movida cinematográfica de Venezuela. Entre otras cosas, le comenté que veía muy difícil una mejora en un ambiente laboral como el que se vivía en Venezuela (y eso hace dos años, que la cosa no estaba tan mal). Por supuesto que veía como una posibilidad, y la sigo viendo, de que salgan obras interesantes por individualidades de ciertos cineastas lo suficientemente atrevidos como para romper esquemas y hacer producciones que resulten interesantes no sólo acá, sino también en el exterior. Pero cuando esto ocurra – le decía yo – será a pesar de instituciones como la Villa del Cine, y no gracias a ellas.

Él defendió la existencia de la Villa creando un paralelismo con Cinecittá, que para él cumplió una función importante en su momento. Y sí, mi amigo era chavista. Me pareció un poco risible que él mismo comparase a la Villa con una institución creada por Mussolini para hacer producciones claramente propagandísticas a favor de su régimen. Más risible aún resulta, para cualquiera que conozca la historia del estudio italiano, saber lo irónico del devenir de Cinecittá: se convirtió en productora de Spaghetti Westerns y lanzó la carrera de actores hyper-gringos como Clint Eastwood. Quién sabe cuál será el destino, entonces, de la infame VIlla.

Para cerrar la conversación, le dije que más allá de la semántica, había un problema más grave que era la situación económica del país, algo que había forzado (y seguiría forzando) a muchos cineastas a irse. Probablemente los más valiosos cineastas de Venezuela no están ya en el país, o no lo estarán en cuestión de cinco años. Él sonrió socarronamente y me dijo: “creo que estás mezclando cosas que no tienen nada que ver”, probablemente porque desconoce casos como el de Guillermo del Toro, cineasta que estuvo radicado en México hasta el momento en que le secuestraron un hermano. Al sol de hoy, las producciones de Del Toro por lo general dan de comer a técnicos norteamericanos o españoles, o en el mejor de los casos, mexicanos radicados en el extranjero.

Claro que este conocido, hace dos años, bebía insaciablemente de la teta de TVes. Tal vez su visión ha cambiado con el cambio de directiva, política empresarial y, sobretodo, presupuesto de la “televisora social”.

La Pirámide

La pirámide donde estoy sepultado no es una egipcia. Para que este fuese el caso, tendría que haber sido un faraón egipcio que pasase al más allá hace varios milenios. No, la Pirámide de la que hablo es esta:

maslow

Si estudiaron Comunicación, Relaciones Industriales o algo que se le parezca, probablemente están familiarizados con la Pirámide de Maslow. La teoría propone una evolución modular mediante la cual el individuo a medida que va satisfaciendo ciertas necesidades, finalmente llega hasta la autorrealización personal que le permitirá ser creativo, resolver problemas y (bajo una óptica liberal) contribuir activamente al desarrollo de la comunidad.

Esta pirámide, al igual que la mayoría de los esquemas, creo que funciona únicamente como una guía. Por ejemplo, la ausencia de trabajo puede causar falta de sueño (necesidad fisiológica), o se puede tener afiliación aún teniendo necesidad de seguridad. En todo caso, sepan que esta teoría es bien conocida por muchas empresas, que en muchos casos quieren sustituir nuestra sensación de seguridad, haciendo trampa y metiéndonos un discurso de afectividad hacia la empresa. Yo estuve al menos en dos empresas que pagaban unos sueldos de regulares a mediocres, pero que a la hora de celebraciones siempre salían con el eslogan “somos una gran familia”. Honestamente, creo que si mi apellido fuese Granier o Cuscó y en realidad fuese de alguna de esas “grandes familias” mis ingresos serían extremadamente diferentes. En todo caso, es una estrategia peligrosamente efectiva, y si no, revisen los grafitis que dicen “con hambre y desempleo, con Chávez me resteo”. Porque sí, señores de izquierda, no sólo las malvadas empresas utilizan estas tácticas, los gobiernos también.

¿A qué viene todo esto? Bueno, mi preocupación es grande, pero sin querer abarcar todo el país, me voy a remitir al sector que mejor conozco: la producción audiovisual. Cuando tanto la sociedad como las empresas ofrecen tan poca seguridad, ¿cómo se pretende que exista personal creativo, espontáneo y que pueda solucionar problemas'?

Pero esas son preguntas para los llamados “gerentes” de las empresas productoras. A mis colegas venezolanos que trabajan en los sectores creativos, les formulo la pregunta, ¿cómo hacer para mantenerse motivado en un mercado laboral cada vez más reducido, con sueldos más miserables y viviendo en un país cada día más inseguro? Y esto no es un desahogo, realmente me gustaría conocer sus opiniones.

Por cierto, he aquí una interesante teoría sobre qué nos motiva realmente:


lunes, 10 de mayo de 2010

"Antifascismo" en acción... Al estilo del siglo XXI



Ocurrió hace un par de meses en el metro de Madrid. Como bien muestra el video, el diabólico joven fascista está sentado en su silla sin hacer nada, cuando nuestro amigo progresista y de izquierda llega y, sin mediar palabra, comienza a caerle a patadas al derechista. Sé que es complicado de entender para todos los "progresistas" que tienen la compleja capacidad de raciocinio y discernimiento para llegar a la conclusión de que todo lo que es derecha es malo y todo lo que es izquierda es bueno, pero así ocurrió.

Aunque sea esto normal de esperar, especialmente en un momento histórico donde ser de izquierda es cool, no deja de sorprenderme que se siga demonizando a la derecha como la culpable de todo. El nervio semántico de los "intelectuales progresistas" los lleva a llamar ultraderechista y fascista a todo aquel que golpea y atropella a quien disiente... ¿Qué hacer en este caso donde quien se define como "izquierdista" es quien golpea al "ultraderechista" que aguanta su coñaza sin buscar agredir?

¿Por qué cuando los miembros del Partido Socialista Unido de Venezuela aprueban leyes coercitivas y retrógradas, pasan a llamarlos "ultraderechistas"? ¿Acaso no existe una "ultraizquierda" donde colocar a los fundamentalistas del socialismo y comunismo que no tienen escrúpulos en destruir al individuo para construir un modelo ideológico? En fin, ¿hasta cuándo van a aseguir llamando "de derechas" a todos los gobiernos nefastos, incluídos aquellos que tienen prácticas socialistas y se autodefinen como "de izquierdas"?

lunes, 4 de enero de 2010

Y comenzó el 2010 (con un toque de queda implícito)

A partir del 2 de enero los Centro Comerciales deben cerrar sus puertas a las 9 p.m. Hablar de esta medida como una forma de "ahorrar energía" es un pésimo chiste, considerando que estos establecimientos no consumen ni el 5% de la electricidad a nivel nacional. Cualquier persona que trabaje en Corpoelec lo sabe, así como también sabe que cerca del 30% de la electricidad va a parar a viviendas ilegales que ni si quiera pagan por el servicio. Así es como están las cosas: las empresas de comercio y servicios (acaso las pocas que siguen movilizando la economía nacional y generando empleo) son castigadas obligando a reducir sus horarios de trabajo, mientras que los sectores parasitarios de nuestro país siguen siendo intocables. Por esto y mucho más, no sorprende que la economía venezolana haya registrado un decrecimiento en el 2009.

Las tiendas y comercios serán tal vez los menos afectados por la medida, puesto que sus horarios suelen llegar precisamente hasta las 9 de la noche. Quienes en realidad verán mermada su rentabilidad son los principales proveedores de entretenimiento: locales nocturnos y salas de cine y teatro. Y si la mayoría de estos establecimientos se encuentra en Centros Comerciales es por una razón: brindan mayor seguridad que otro tipo de locales al aire libre. No en balde la gran mayoría de las salas de cine y teatro se han acogido al formato Multiplex y se encuentran dentro de los colosos comerciales para venderse como parte de un combo que incluye otros servicios. El ataque no es a los Centros Comerciales ni a sus dueños. No creo que Salomón Cohén deje de dormir esta noche por ese decreto, pero quienes ven mermada su posibilidad de entretenimiento sí.

Vivimos en un Estado que no combate la delincuencia, eso es evidente. Ya sea por complacencia o negligencia, las cifras de inseguridad han colocado a Caracas como la tercera ciudad más peligrosa del mundo, sólo detrás de Ciudad Juárez y Nueva Orléans. Y mientras la tasa de homicidios se incrementaba en Caracas durante el mes de dociembre, ¿qué hacía la Policía Metropolitana? Secuestrar a un ganadero que está en huelga de hambre.

Uno pensaría que un estado que no ha tenido éxito en combatir la delincuencia, ni controlar la caída económica al menos permitiría que la gente pueda salir a olvidar esos problemas tomándose unos tragos o viendo alguna película u obra de teatro. ¿Por qué entonces se va en la dirección contraria? ¿Acaso se busca implementar un toque de queda implícito donde todos deberíamos estar en nuestras casas cuando anochece? No había pan... ¿y ahora tampoco hay circo? ¡Feliz 2010!

jueves, 24 de diciembre de 2009

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Venezuela: cada día menos república y más bananera


Detalle: ya Hidrocapital no está al servicio del país, ni de la población, ni si quiera del estado o el gobierno, sino al servicio de una parcialidad política... Detalles como estos son los que hacen que uno quiera salir corriendo a Maiquetía, tomar el primer vuelo a cualquier parte y jamás regresar. Venezuela, cada día más subdesarrollada.

lunes, 26 de octubre de 2009

Ser de izquierda es "cool"... LOL XD

Finalmente ocurrió, hace un par de semanas fueron los Premios Emtiví Latinoamérica, conducidos por Residente de Calle 13 y Nelly Furtado. La verdad es que desde hace tiempo que dejé de ver ese canal, ni mucho menos los mencionados premios. Su versión norteamericana ya venía en decline cuando Emtiví Latinoamérica copió (mal) el formato entregando una lengua como premio, por la unidad idiomática de la región. En principio, de ser así los premios deberían llamarse MTV Hispanoamérica, porque si dicen Latinoamérica deberían incluir un pequeño país llamado Brasil.

Pero la verdadera comidilla del día siguiente no fueron los ganadores (a estas alturas, ¿a quién le interesan?). El que de verdad se robó el show fue este señor:

Y digo "show" porque fue simplemente eso: un chou. Si algún desubicado cree que el desfile de camisas fue algún tipo de declaración, muestra o propuesta está bastante desubicado. En todo caso, el contundente mensaje es que Residente puede dársela de chico malo diciéndole "Hijo de Puta" al Gobernador de Puerto Rico, sin que eso le traiga mayores problemas. Cómo te explico, Residente, que con eso no demuestras que eres "arriesgado", sino que en EE.UU. hay libertad de expresión.

Al final de cuentas, Residente no es más que una pose al servicio del mercado. Lo único que le interesa son los aplausos, vender discos y ser "cool". La cuestión es que si hace un siglo lo que daba "caché" era ser de derecha, noble o tener "alcurnia", en la actualidad nada es más pop que ponerse alguna camisa socialista, independientemente de que estés viajando por los Mayamis, caminando en la alfombra roja con unos adidas, y/o vayas a cantar en la cadena más pro status quo que existe: Emtiví.

Lejos de la pantalla, las alfombras rojas, los paseos con los políticos y las ridiculeces de la izquierda de Hollywood, hay verdaderos luchadores sociales. Por citar un ejemplo puntual, podemos hablar de la bloguera cubana Yoani Sánchez, quien justo por esos mismos días vio cómo rechazaban su solicitud de salir del país para asisitir a Nueva York a retirar un premio.

He ahí el verdadero mensaje del ridículo Residente: que en los Estados Unidos puedes putear a quien quieras y vas a seguir viajando, cantando y opinando; mientras que si levantas la voz contra estos señores...
...te sale quedarte preso en tu país. Eso en el mejor de los escenarios, porque si no, te sale cárcel de una.

Más vergonzoso aún fue cuando varios días después Residente, después de haber expresado claramente su opinión al decir que no es "antichavista" y llamar ridícula a una chica que lo llamó chavista, trató de ambiguamente responder que su camisa era algo "ambiguo", que ni apoyaba ni criticaba a Chávez... En otras palabras, ante la posibilidad de que más de la mitad de la población de Venezuela deje de comprar sus discos, cambia su contundente mensaje a "ni lo uno ni lo otro, sino todo lo contrario".

Traducción: No dejen de comprar mis discos.

Un aplauso para el "luchador" de los zapatos adidas, de la disquera capitalista que le edita los discos y que lucha contra el imperalismo en una ceremonia con Rock Stars gringos que hablan en inglés... en Emtiví.