
Soy individualista, sí… ¿Es eso verdaderamente tan malo? ¿O es que acaso se ha tergiversado el significado de éste término, confundiéndolo con avaricia, usura y mezquindad?
Entiendo el individualismo como la capacidad del individuo de decidir qué es lo que quiere hacer con su vida. De ser libre y de tener derecho a ser. Y creo también que debemos tener fe en que cada individuo quiera desarrollarse a sus máximas capacidades en beneficio de la sociedad.
Debe ser el individuo quien elija hacer bien a la sociedad, puesto que cualquier intento de la sociedad por obligarlo a servirla más que socialismo, se parece más al fascismo. La cuestión es que es un fascismo bajo cuerdas, porque en vez de seguir las órdenes de un dictador con rostro y apellido, se impone la dictadura del proletariado, por parafrasear a Marx.
“Proletariado”, “pueblo” y “bien común”, son dos palabras que me aterran, principalmente porque quienes la usan están convencidos de que el “pueblo” son ellos, y los demás son gusanos, apátridas, burgueses, etc. Pero, ¿quién define quién es pueblo y quién no? ¿Quién nos dice cuál es ese “bien común”?
El individuo es un ser viviente, mientras que la sociedad es un concepto abstracto. Creo que sólo alguien que ha leído demasiados libros (o demasiado pocos y del mismo tema) puede creer que poner un concepto abstracto por encima de un ser vivo es una buena idea.
Insisto, creo en el individualismo porque hay que tener fe en que los individuos podemos ser buenos. ¿O es que acaso se pueden hacer sociedades “buenas” con individuos “malos”? Esperemos que los individuos, cada uno a nuestra manera, decidamos esforzarnos por construir mejores sociedades, independientemente del “modelo” social o económico elegido.

