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domingo, 8 de febrero de 2009

Líderes y PUPÚlismo

Para finalizar esta trilogía que bien podría llamarse "reflexiones políticas tituladas con dobles sentidos fecales" (gloriosos, por cierto) quería escribir un poco sobre el por qué de los líderes mesiánicos. Y es que, ¿qué tienen en común Obama, Chávez, Jesús, Mahoma, Moisés y prácticamente cualquier "líder" destinado a salvar a la humanidad? Precisamente, que existía un "peligro" acechando a un grupo de personas que, desesperadamente necesitaban creer que alguien los salvaría...

El populismo tiene su base en la necesidad, particularmente espiritual y material... También existen otro tipo de necesidades, como la necesidad de pertenencia, de identidad, de seguridad... Los seres humanos tenemos una gran cantidad de necesidades que necesitamos cubrir.

Hombre haciendo sus necesidades.

A veces, muchas veces, creemos que no tenemos las herramientas o los recursos necesarios para satisfacerlas, y lemanteblemente, también son muchos los casos en los cuales esto es verdad. Mientras algunas religiones como el Budismo deciden darle la vuelta al asunto y básicamente nos enseñan a renunciar a este tipo de necesidades para eliminar el sufrimiento, otras religiones (o ideologías) nos enseñan que está bien sufrir, porque al final del tortuoso camino está el paraíso.

El Paraíso.

¿Acaso es casualidad que la figura de Obama aparezca justo cuando hay una terrible crisis económica acechando a una de las economías más grandes del mundo? ¿O que Chávez sea un líder con amplio apoyo en un país con cerca de 80% de pobreza? ¿O que Moisés fuese el líder de un oprimido pueblo hebreo? ¿O que el Cristianismo tuviese su mayor expansión en las comunidades helénicas que eran básicamente esclavos de los romanos? ¿O que los primeros seguidores de Mahoma fuesen esclavos y servidores? ¿Por qué siempre aparecen figuras mesiánicas exactamente cuando los pueblos atraviesan sus momentos más difíciles? ¿Acaso este párrafo está quedando demasiado largo? ¿Y por qué no puedo dejar de hacer preguntas?

Precisamente como decía en la entrada anterior, los líderes son para aquellos que verdaderamente los necesitan, y nadie necesita tanto a un líder como alguien que está simplemente jodido. La gran mayoría de los seres humanos actuamos más o menos de la misma manera cuando estamos jodidos. Los pasos son:
  1. Culpar a alguien de nuestra desgracia.
  2. Combatir a ese alguien para terminar con nuestra desgracia.
  3. Una vez que exterminemos a todos y cada uno de nuestros enemigos (y también a sus decendientes, claro), entonces vendrá el paraíso.
Sí, bajo este sencillo esquema se han construído básicamente todas las ideologías y religiones del mundo. En serio. Probablemente la ideología que ustedes profesan también. Piénsenlo por un momento. Todas y quiero decir TODAS las religiones e ideologías del mundo promueven la misma idea: al final habrá una gran guerra final en la cual todos los malos serán destruídos, y finalmente no habrá más desigualdad, ni hambre, ni guerras, ni maldad... ¿Y saben qué? Yo creo que tienen razón. Después de esa gran batalla ya no habrá hambre ni guerras.

El planeta sin hambre, ni guerras...

viernes, 16 de enero de 2009

¡Qué caGAZA! O cuánto vale la vida de un terrorista...

Como lo decía en la entrada anterior, el 2009 comenzó mal. Muy mal. Tal vez lo peor que está ocurriendo en este momento (y por eso le dedico mi primera reflexión del año) es la ofensiva militar israelí en la Franja Gaza.

Primero que nada, debo aclarar que no soy anti-semita ni nada que se le parezca. Por el contrario, tengo grandes amigos judíos, algunos de los cuales viven en Israel. Además, me parece importante la creación de este estado, así como me parece importante el reconocimiento de un estado palestino. El problema es... ¿No pueden existir ambos? Si le preguntamos a los extremistas de cualquiera de los dos bandos, la respuesta será negativa... Y seguro pensaremos que esto se debe a "diferencias religiosas", pero la realidad es que el trasfondo de todo esto (como la mayoría de las desgracias de la humanidad) son políticas.

Basta darle un vistazo a la historia del judaísmo y del islamismo para ver que ambas religiones, hasta el siglo XX, no tuvieron demasiados problemas entre ellos. En principio, los ciudadanos judíos o musulmanes solían tener más problemas con las autoridades cristianas, especialmente en esa oscura época en la cual la Iglesia Católica estaba tan metida en la política que incluso habían Reyes Católicos, y hasta llegaron a tener su propio estado donde el Papa actuaba como Rey. Gracias a la Revolución Francesa, los masones y Garibaldi (el revolucionario italiano, no el grupo de pop mexicano), los estados laicos llegaron a occidente.

Contrario a la creencia popular, Patricia Manterola no ayudó a la reunificación de Italia.

Ahora no sólo los practicantes de cualquier religión, sino los ateos y agnósticos también pueden ser ciudadanos, casarse y tener funerales... Y pensar que esto que damos por sentado, hasta hace unos 100 años (al menos en Venezuela) prácticamente era imposible, porque la Iglesia estaba metida en la política.

Lo mismo ocurrió hace unos 100 años con el sionismo y después en los años 70's con la Revolución de los Ayatolás. Básicamente, tanto el judaísmo como el islamismo comenzaron a iniciar un disfuncional matrimonio entre religión y política donde se utilizaría y todo lo bueno y hermoso de ambas religiones con la excusa de luchar por un pedazo de tierra. Algo así como las cruzadas cristianas antes de que Saladino les pateara el trasero y decidieran mudar su sede a Roma.

El problema es que ni los judíos ni los musulmanes van a mudar su sede a ninguna parte. Y si bien es cierto que hay más judíos viviendo en Estados Unidos que en Israel, y que hay importantes grupos de judíos que incluso no están de acuerdo con el Estado de Israel, también es cierto que una gran cantidad de israelíes están dispuestos a dar su vida con tal de seguir en la misma tierra a donde los llevó Moisés después de pasearlos durante años en el desierto.

Entonces, ¿estoy de acuerdo con la estrategia utilizada por los grupos armados pro-palestinos, Hamás y Hezzbollah? Por supuesto que no, jamás he apoyado ningún tipo de terrorismo... Y eso incluye a Lehi, la facción Israelí que ponían bombas a las autoridades británicas que gobernaban el territorio hace tiempo. Entonces, creo que es importante notar la doble moral de la ONU que reconoce al Estado de Israel después de grupos como Lehi... ¿Un estado que surge después de luchar armada y facciones clandestinas armadas? Me pregunto por qué entonces los palestinos creen que si tienen facciones armadas clandestinas, en algún momento la ONU los va a reconocer.

De aquí directo a la embajada en la ONU.

Pero el peor mensaje no es el que envía la ONU, sino el que envía el mismo Estado de Israel en esta ofensiva donde han muerto más de 800 personas. En principio, esta ofensiva es una especie de "defensa" ante los continuos ataques con cohetes palestinos, que sí existen y han causado terribles bajas: 12 muertos en 12 años. Ahora bien, que tu respuesta a 12 muertos en 12 años es una ofensiva militar que mata 1.000 personas en pocos días, es como que mis vecinos dejen pupú de perro en el pasillo y yo "para darles una lección", decida incendiarles el apartamento, con todos ellos adentro... Creo que sería un poco dresproporcionado.

Más grave que esto son los argumentos que salen esporádicamente, tipo: "matamos al número dos de la división siete de Hamás". Menos de una decena de miembros de la organización terrorista han muerto, y es por eso que yo les pregunto a quienes apoyan la ofensiva israelí... ¿Cuánto vale la vida de un terrorista? ¿Vale la pena matar a 800 civiles inocentes por unos pocos miembros de Hamás? Israel, ¿cuál es tu ecuación? 1 Terrorista = 100 Civiles... De ser así, ¿no se estaría endiosando a los terroristas al ponerlos por encima del ciudadano normal? ¿Un terrorista vale más que un civil inocente? Sin duda, motivo de reflexión.

jueves, 8 de enero de 2009

Feliz 200... Ok, no nos engañemos que pinta muy mal...

Si bien el 2008 lo comencé con un viso de esperanza, me cuesta mucho hacer lo mismo con el 2009. ¿Por dónde empezar? ¿Por el recrudecimiento de la violencia en el Medio Oriente? ¿Por decir que estamos por entrar a la primera gran recesión mundial en la era de la globalización? ¿O acaso por decir que los venezolanos amanecimos el primero de enero con nuestro ya mínimo cupo de acceso a dólares reducido a la mitad?


En fin, si bien he reflexionado sobre algunas de las cosas anteriores, también he optado por tratar de hacer otras cosas: en principio concentrarme un poco más en el trabajo y en mis proyectos personales. Después de las elecciones del 23-N, estaba pensando hacer un post sobre cómo desde hace mucho tiempo, el 2009 sería el único año sin un proceso electoral en Venezuela. Creo que era cantar victoria muy rápido.

La violencia en Gaza, la recesión económica mundial o la situación política en Venezuela merecen reflexiones más largas y especializadas. Estos días apenas si he hablado del asunto, y tal vez esa es mi única reflexión: no podemos dejar que los problemas nos afecten demasiado.

Seguro está bien sentirse mal de vez en cuando. Es saludable, siempre y cuando uno lo asuma como una fase natural de la cual uno saldrá (con suerte) en poco tiempo. Sin embargo, cuando hablamos de estos problemas mundiales, también hay que destacar que son fases de las cuales saldrán nuestras sociedades, pero muy probablemente será para volver a sumergirse en ellas en el futuro.

Sí, la vida apesta. Pero no tenemos otra opción que vivirla, y buscar maneras de disfrutarlas con nuestros amigos y familiares. De todas formas, les tengo un par de invitaciones. Si quieren algo de reflexión con respecto a por qué estamos en este punto, los invito una vez más a ver los documentales de Adam Curtis, La Trampa. Créanme que les cambiarán la percepción de todo lo que está ocurriendo. Ahora bien, si quieren intentar reirse de la desgracia del enfrentamiento en Oriente Medio, los invito a ver el cortometraje West Bank Story en mi otro blog.

martes, 7 de octubre de 2008

Adiós a las izquierdas y derechas

En una interesante entrada de Blogacine, el autor describe de excelente manera el impacto de la actual crisis económica a nivel mundial. Uno de los comentarios más acertados e impactantes, compara el intervencionismo del Estado norteamericano en el mercado con la caída del Muro de Berlín. En lo personal, creo que al sistema gringo se le vienen viendo las costuras desde hace rato con los subsidios a la agricultura y la industria del metal. Después de todo, se supone que son ellos los principales promotores del “mercado libre”, ¿o no?

En realidad, creo que ese antiguo dilema de derechas e izquierdas (importado de Europa, además) murió con el siglo XX. En principio, como se comentó en una entrada anterior, es muy difícil para la gente de la generación Y en adelante defender un sistema político, cualquiera que sea, ya que sienten que ninguno los representa ni vela por sus intereses. Y razón tienen.

Un minuto de silencio por las ideologías


En principio, es fácil ver cómo los países que siguieron una doctrina pura terminaron chocando contra la pared que significaba su propia ideología. Por un lado, los países que decidieron casarse con el bloque comunista terminaron suprimiendo tanto la iniciativa individual que terminaron cediendo ante las mismas masas que supuestamente querían proteger. La razón es sencilla: este tipo de sistemas nunca velan por el bienestar general, sino por lo que ellos creen que es el bienestar general. Más importante aún, se olvidaron que a fin de cuentas, las masas no son más que un conglomerado de individuos... Y predirle a una persona que renuncie a su individualidad en beneficio de lo que unos pocos burócratas del comité del partido consideran que es lo mejor para el país, no dista demasiado del funcionamiento corporativo que la “dictadura del proletariado” dice combatir.

Por otro lado, la derecha con su retórica de libertad y progreso, terminó colapsando ante un fenómeno que muy inteligentemente mi padre definió en una conversación muy reciente como “La suma de todas las avaricias”... A fin de cuentas, nadie tuvo la culpa, pero todos la tuvieron. Ese exacerbado individualismo que terminó cediendo ante el egoísmo y la avaricia, llevó a las compañías y personas a olvidarse de la simbiosis que existe entre todos nosotros...

El caso venezolano

Hace tiempo hablaba de una conversación que tuve con un amigo en la cual él me hablaba de que el sistema económico que impera en Venezuela es el feudalismo, y los sucesos recientes parecen darle la razón. En un momento en el cual impera el pánico por la situación de las bolsas económicas a nivel mundial, ¿alguien se ha preocupado por la situación en la Bolsa de Valores de Caracas? No... Y no tiene por qué preocuparse; después de todo, la cantidad de capital que se mueve en ese mercado es ínfimo... Todos los venezolanos están claros en que la gran mayoría de los recursos del país se encuentran repartidos entre unas pocas familias por un lado; y la “boliburguesía” que dispone de la renta petrolera, por el otro... No hay movilidad de capital, ni movilidad social. El país se encuentra estancado.

Ayer justamente leía un buen artículo de opinión en El Universal, donde se hablaba de la situación del país. Lo que no me gustó del enfoque que le dio el columinista es que una vez más, se culpaba a las clases medias y bajas por lo que ocurre, en una frase donde se decía que seguiremos teniendo caudillos mientras haya gente dispuesta a seguirlos... Yo propondría ir un poco más allá y preguntarnos, ¿por qué hay gente dispuesta a seguirlos? Precisamente por lo que se comenta ante la entrada anterior... Si la gente siente que el sistema imperante no les va a garantizar un buen nivel de calidad de vida, indefectiblemente apostarán por un cambio. Incluso me animé a enviarle un correo a la columnista donde, de manera más tajante le decía que “mientras en Venezuela no impere un sistema liberal, sino un Feudalismo disfrazado, seguirán apareciendo Caudillos disfrazados”...

¿Cómo llegamos a esto?

En esa conversación improvisada que tuve con mi padre, y a la cual se unió mi hermana, pronto salió a relucir lo complicada que se había puesto la situación en Venezuela. Entre otras cosas, hablamos sobre cómo en Venezuela el sistema había llegado a unos intolerables niveles de individualismo que, lejos de motorizar el progreso y bienestar general, habían llegado a unos terribles niveles de competencia donde el sistema de devoraba a sí mismo. Todo el mundo defiende su parcela y nadie está dispuesto a ayudar a nadie.

Entre otras cosas, cada uno comentaba cómo esto se manifestaba en su área profesional. El resultado que vimos que teníamos en común es que todos nos habíamos aislado de nuestras relaciones profesionales porque sentíamos que éramos utilizados todo el tiempo. Y la realidad es que así es... Es algo a veces tan sutil, que es difícil que la gente lo sepa de manera conciente. Tal vez es el instinto de supervivencia, o tal vez, como plantea el siguiente documental de la BBC, se debe a una corriente filosófica y económica surgida desde los laboratorios norteamericanos durante la Guerra Fría.

Si disponen de tres horas de su vida para ver un material que probablemente les haga replantearse la manera en que viven sus relaciones con los demás, los invito cordialmente a que vean el documental La Trampa: lo que pasó con nuestros sueños de libertad de Adam Curtis. Una vez más, algo que conocí vía Blogacine. Son tres capítulos de una hora de duración cada uno y están a continuación:

Capítulo uno: Jode a tu compañero.


Capítulo dos: El robot solitario.


Capítulo tres: Te obligaremos a ser libre.

lunes, 11 de febrero de 2008

Brevísimo ensayo sobre la razón

A pesar de nuestras innumerables diferencias, los seres humanos también tenemos características comunes. Son casi leyes. Pareciera que vienen impresas en nuestro código genético. Una de esas características, tal vez la más generalizada, es que siempre nos quejamos de “no tener suficiente (inserte cualquier cosa)”.

Algunos nos quejamos por no tener dinero, o porque no tenemos suficientes oportunidades para surgir. Otros se quejan de que tienen dinero, pero entonces no tienen suficiente amor. Algunas mujeres se quejan de no tener suficientes senos y se los operan. Otras de que no tienen cadera. Otras de que no tienen el cabello lo suficientemente liso, otras de que no lo tienen lo suficientemente crespo.

Los hombres se quejan de no tener a alguien con quien pasar su vida. Cuando la consiguen entonces se quejan de no tener suficiente libertad. Si esta persona le da libertades, entonces se quejan de que no los cela lo suficiente… Uno siempre va a creer que la vida, Dios o lo que sea le dio a los demás más de lo que le dio a uno. Se tenga lo que se tenga, uno siente que no es suficiente y va a querer más, más… ¡MÁS!

Pero hay una excepción a esto: la razón.

Sí, la razón. Después de todo, ¿alguna vez han escuchado a alguien decir que le gustaría tener más “la razón”? No. Si alguno ha participado en una discusión (y esto es muy frecuente) verán que cada quien está convencido de tener suficiente razón.

Es la única cualidad que, al parecer, Dios nos repartió de forma equitativa. Aunque cada uno de nosotros no cree que esté prorrateado en dosis iguales; por el contrario, cada quien está convencido de que la monopoliza, y por tanto tiene más razón que los demás.

Lo peor es que, no importa cuanto tengamos, no queremos compartir. De hecho, cuando se trata de la razón, somos particularmente egoístas. Si bien por estas fechas son muy pocas las personas que comparten su dinero, por lo menos hay muchos avaros que se sienten mal cuando ven a personas en la calle. En el fondo, por más desalmados que sean, les da un poco de lástima.

Pero, ¿qué hacemos nosotros cuando vemos a alguien que no tiene “la razón”? Entonces nos burlamos de él, y hasta podemos llegar a ridiculizarlo en una discusión. O hasta hay “atracadores”. Sí. Son esos que en plena discusión, cuando sienten que la otra persona puede tener más razón que ellos, entonces se van a las manos y cree que se la quitan. Creen, insisto.

Definitivamente, si uno de los principales problemas del mundo es la pobreza en cuanto a recursos, otro problema gravísimo es la excesiva riqueza de razón. El que todo el mundo crea que tiene tanta es algo muy peligroso. Tanto en lo religioso como en lo político, se han desatado guerras porque cada creyente o militante cree que tiene la razón, y no aceptan que nadie les diga que no la tiene.

Muy probablemente el mundo sería un lugar mejor si no todos creyéramos que tenemos siempre la razón. Y en esto no pueden negar que tengo la razón =).

viernes, 11 de enero de 2008

La telenovela “Emmanuel”, objetivos y problemas de producción

En esta segunda entrega, vamos a analizar los pormenores de esta telenovela desde el punto de vista comunicativo. Pasemos entonces a estudiar los…

Objetivos:

Son bastante claros y evidentes. Veamos los más importantes:
  • Desacreditar el gobierno de Álvaro Uribe Vélez. La izquierda latinoamericana comienza a posicionarse en el mapa sudamericano de forma arrolladora, pero la piedra en el zapato sigue siendo Colombia. El plan es aprovechar el debilitamiento del gobierno por el escándalo de la parapolítica para terminar de deslegitimar un gobierno que, duélale a quien le duela, se encuentra allí con casi el 70% de los votos. Uribe ganó su reelección con mayor porcentaje que Chávez, pero no esperen a escuchar a nadie de la izquierda apuntar esto ni de casualidad.

  • Posicionar a Piedad Córdoba como posible candidata presidencial. La senadora, quien desde siempre ha sido muy cercana a las FARC, se encuentra ahora tratando de convertirse en protagonista para tratar de obligar al propio Partido Liberal a que la apoye en una contienda electoral. ¿La razón? Piedad recibió un halón de oreja de César Gaviria (ex Presidente, y ex Secretario General de la OEA) cuando en ciertos actos en México llamó a todos los gobiernos “progresistas” de América Latina a romper relaciones diplomáticas con el gobierno de Uribe.

  • Mejorar la imagen internacional de las FARC. Así como el eslógan del gobierno Colombiano es “las FARC mienten y el gobierno dice la verdad”, el del poder ejecutivo venezolano es “Uribe miente y las FARC son honestas”. Hoy se hizo bastante manifiesto cuando Chávez en un acto que se suponía era su rendición de cuentas ante la Asamblea Nacional, pidió a los gobiernos retirar a la guerrilla de su lista de “organizaciones terroristas”. Supongo que cuando no puedes dar saldos positivos en seguridad, empleo, salud ni educación, es mejor desviar la atención con cosas como esta.

  • Y finalmente, aunque no por último menos importante, mejorar la imagen de Hugo Chávez a nivel internacional. Esto ya se nombró en la entrada anterior. Es importante para la izquierda montarse en los esquemas personalistas de líderes mesiánicos que son los elegidos, los únicos que pueden hacer ciertas cosas. Por eso el mensaje recurrente (tanto de las FARC como de todos los gobiernos que la apoyan) es que Chávez es el “único” que puede traer paz a Colombia. Mensaje básico, aunque no por ello menos efectivo…
Problemas de Producción:

Desde el inicio la cuestión mesiánica tiene que estar presente, por eso aquello de titular al niño Emmanuel, apelando al subconsciente colectivo católico… Cualquiera que haya leído la Biblia sabe que en el Antiguo Testamento el nombre del Mesías que liberaría al pueblo judío es, precisamente, Emmanuel… Por eso siempre se ha hablado de que Chávez lidera la Operación Emmanuel, porque para la izquierda, Chávez es el Mesías que viene a combatir al Diablo (Bush). Insisto, muy básico, pero no por eso poco efectivo…

El problema es que esta telenovela es en tiempo real y no se pueden repetir tomas, y eso pasó a ser crítica cuando este libreto cuidadosamente escrito por la izquierda latinoamericana comenzó a ser saboteado por este señor…

(Uribe, niño)

Lo que sigue a continuación es una mezcla entre un episodio de CSI y una película de los Monty Python.

Ni aún cuando Chávez, Kirchner y compañía quedaron el completo ridículo al liderar una operación cuyo principal rehén (precisamente el niño) no estaba en poder de las FARC, la izquierda pudo tener una pizca de autocrítica y reconocer que este grupo mentía… Hasta el último momento el canciller venezolano ponía en tela de juicio las pruebas de ADN, manteniendo el eslógan “Uribe miente y las FARC dicen la verdad”; pero entonces…


¡Torta en la cara! La misma FARC reconoce que no tiene en su poder al niño, el canciller se mete la lengua donde no llega el sol. Ya le telenovela no se puede llamar Emmanuel porque este niño ya no está en poder de las FARC… Éstas se quejan de que ya no pueden tener al niño secuestrado porque Uribe lo “secuestró” (¿?)… Sí, el malvado Uribe secuestró al niño, cuando la FARC habían tenido el cuidado de ponerlo al servicio de personas honestas y chéveres (aunque alejado de sus padres biológicos durante los primeros años de su vida). Yo no sé ustedes, pero yo estoy tan conmovido por las FARC que propongo que los postulen al Nobel de la Paz.



La guerrilla, por su lado, insiste en la desmilitarización de zonas campesinas (¿para reclutamiento forzoso?) como la única solución para la liberación de rehenes.

Más y más improvisaciones:

Ya en este punto el libreto de la telenovela no sirve de nada. Cada actor está improvisando lo que quiere y se corre el peligro de que la gente vea a la guerrilla y a los gobiernos de izquierda como lo que realmente son. Entonces, Chávez se saca de la chistera una Ley de Amnistía mientras que la FARC anuncia una “ofensiva general” en el 2008…


Pero es muy difícil convencer al pueblo de que un movimiento que llama a poner bombas y secuestrar es chévere; por esta razón, una vez más se improvisa la liberación de Clara Rojas y Consuelo González, aunque esta vez sin el Circo de los Gobiernos Facilitadores (a pesar de que el embajador de Cuba sí estaba allí por alguna razón)…

Una imagen que impactó fue la de Clara y Consuelo despidiéndose de sus secuestradores con beso y abrazo… ¿Será que los actores se salieron de personaje por un momento? ¿O acaso hay mucho Síndrome de Estocolmo en todo eso?

Todavía quedan muchas preguntas sin resolver, pero esta telenovela está lejos de acabarse… Lo lamentable es que en esta historia de FARC contra Gobierno ya se sabe quién va ganar: las grandes empresas fabricantes de armas, el negocio más rentable del mundo gracias a guerras civiles africanas, invasiones norteamericanas y guerrillas como ésta… En alguna parte del mundo debe haber un vendedor de armas metido en un burdel fumando un habano dándole las gracias a Marulanda, Uribe, Chávez y Bush…


C’est la vie!

sábado, 5 de enero de 2008

La telenovela “Emmanuel”, personajes y sinopsis

Si bien Operación Emmanuel suena a una mezcla entre una película de Schwarzennegger de los 80's con una porno francesa de los 70’s, lo cierto es que se terminó convirtiendo en una especie de telenovela co-producida por Venezuela y Colombia, con diversos personajes internacionales. Pero sin más, vamos a conocer a…

Los personajes:
  • El Gobierno Venezolano: Encabezado por Hugo Chávez, simpatizante de las FARC. Líder de la Revolución Bolivariana, algo más parecido a un sentimiento que a una ideología, puesto que más de 9 años después de su inicio, todavía no tiene un manifiesto. El Gobierno Venezolano si bien en teoría está dividido en 5 poderes independientes, basta ver la juramentación de los magistrados (cantando Uh, Uah Chávez no se va…) o la designación de la presidencia de la Asamblea Nacional (los miembros del PSUV ayer dijeron que la decidiría Chávez), para darse cuenta que la división de poderes es simplemente un hermoso cuento contenido en una obra de ficción llamada “Constitución de la República Bolivariana de Venezuela”.


  • El Gobierno Colombiano: Encabezado por Álvaro Uribe Vélez, cuyo padre fue asesinado por las FARC (muy telenovelesco, ¿no?). En vista que una reforma constitucional de 1910 les impide a las Fuerzas Armadas participar en política, fueron de los pocos países de Sudamérica que no sufrieron dictadura militar en el siglo 20. Con instituciones estables y democráticas, incluso tienen una importante oposición en el Congreso encabezada por Piedad Córdoba (aunque después de haber visto a este personaje llorando junto al gabinete de Chávez cuando perdió la reforma, realmente tengo dudas de si nombrarla acá o en el apartado de gobierno venezolano), quien fue víctima de secuestro por parte de las AUC… tal vez por esto, ahora es muy cercana a las FARC.

  • Los Gobiernos “facilitadores”: Integrados principalmente por el ex presidente Kirchner y algunos delegados de Ecuador, se puede hablar de ellos como una especie de colonias satélites del Imperio Bolivariano. Cambian lealtad política por barriles de petróleo, maletines de dólares o para que les compremos la deuda externa de sus respectivos países.
  • Las FARC: Originalmente un grupo de combate de izquierda que ¿evolucionó? hacia hampa organizada. Si bien se autocalifica de “popular”, es bien sabido que sus integrantes más jóvenes no se unen por voluntad propia, sino porque son secuestrados y obligados a combatir a su nombre. Parece extraño que tengan que recurrir a esto si tienen tanto apoyo del pueblo, ¿no? Su principal ingreso para la guerra proviene del secuestro de ciudadanos (venezolanos muchas veces, por cierto) y, algunos dicen, de alianzas con el narcotráfico.

  • Las AUC: Nacieron como un grupo paramilitar que combatió la guerrilla porque, según ellos, era aliada del narcotráfico (aunque también protegen narcotraficantes). Desde el escándalo de la parapolítica, se le asocia con funcionarios del gobierno colombiano. En la actualidad están desmovilizados, o al menos eso dicen.

  • Los familiares de los secuestrados: Probablemente los personajes más complejos o, al menos, más contradictorios de esta historia. Aunque hay más de 46 secuestrados "canjeables” en poder de las FARC, los familiares de Ingrid Betancourt nada más hablan de ella… la madre de Ingrid apareció también llorando el 2D, no por su hija, sino porque el pueblo venezolano salió a votar… Al lado de Piedad Córdoba en el Palacio de Miraflores, se enjugaba las lágrimas porque la reforma había perdido (en otras palabras, haciendo política). Extraño también su esposo, que anda viajando de país en país hablando mal del gobierno colombiano y bien de las FARC (que tienen secuestrada a su esposa). Y más incoherentes aún el ex esposo e hijos de Ingrid, que hablan maravillas de la izquierda latinoamericana pero están radicados en Francia, un país que lleva más de 12 años gobernado por la centro-derecha.

C’est incroyable!

Cabe destacar, eso sí, que entre estos personajes existen más intrigas que la saga de El Padrino, sus cuentos tienen más giros de trama que una película de M. Night-Shyamalan, y entre bando y bando (y bando, y bando, y bando…) hay más infiltrados que en… Los Infiltrados. En resumen, la situación en el vecino país es verdaderamente un despelote.

La historia:

El Secuestro


La gran víctima, Ingrid Betancourt, era candidata presidencial en el 2002 por el Partido Verde Oxígeno (¿?), y según todas las encuestas, venía detrás de la ambulancia (con un 0,8% de intención de voto). En medio de su campaña decidió acercarse a San Vicente del Caguán vía terrestre, y fue detenida por una alcabala del ejército colombiano quienes le advirtieron que más adelante el territorio no era seguro y había harta presencia guerrillera. Para demostrar su valentía (o estupidez), Betancourt le da la orden a su chofer que siga adelante y… ¡oh, sorpresa! Ingrid Betancourt fue secuestrada.

Por supuesto que a estas alturas ya la opinión pública colombiana conocía muy bien de la cercanía de Betancourt a estos grupos de izquierda, y de inmediato comenzaron las especulaciones:

…que si Betancourt se mandó a secuestrar para aumentar su popularidad…



…que mantenía relaciones con un guerrillero, había quedado embarazada y quería tener al niño en cautiverio para esconderlo…


Al final todo quedó en especulaciones, y a pesar del abrumador 0,8% de Ingrid, Álvaro Uribe Vélez ganó las elecciones.

Cinco años después…

Luego de pelearse con Colombia, Perú, México y España; y luego del gran revés que significó que su gran proyecto de Socialismo del Siglo XXI fuese rechazado por más de la mitad de venezolanos, Hugo Chávez se encuentra sentado en el Palacio de Miraflores pensando qué hacer para levantar su decaída imagen internacional… Su gran consejera, la misma que le recomendó el cambio del escudo y el del huso horario, no se encuentra porque se fue a vivir con su mamá… ¿Qué hacer? ¿A quién pedir ayuda? Fidel debe estar muerto =(

Decide entonces, llamar a su gran amigo Marulanda para “ayudar” a la paz en Colombia. Los invita a dialogar en Venezuela (recibiendo al grupo guerrillero en el Palacio de Gobierno con honores de Jefes de Estado, por cierto) y deciden que ahora es Chávez el Gran Líder Continental, el Mesías, el Único que puede traer la paz a Colombia…

¡Comienza la “Operación Emmanuel”!


(Y por ahora lo dejo hasta aquí porque el post está muy largo)

lunes, 10 de diciembre de 2007

Sobre la violencia "justificada"

Mirada Global es una de mis revistas electrónicas favoritas. Es una publicación coordinada por la Compañía de Jesús, que resume artículos publicados en algunas de sus principales revistas en Iberoamérica. El abanico de temas incluye religión, política, economía y medios de comunicación… Todos temas de mi interés. Además, contiene una importante diversidad de enfoques y puntos de vista, con los cuales uno puede o no estar de acuerdo. La presenta entrada es, precisamente, para refutar este artículo de Víctor de Currea-Lugo.

Si pueden échenle un vistazo al enlace anterior y después siguen leyendo. Si de una vez quieren leer mi opinión al respecto, me permito decir que el artículo anterior me parece uno de los escritos más resentidos e ingenuos que he leído en mucho tiempo.

El pacifismo no es algo chévere o una moda. El pacifismo es una eterna búsqueda de armonía, conciliación y tolerancia entre los puntos de vista. Tal vez un ideal, ciertamente; pero creer que con un ejército se va a lograr aplastar a una disidencia y eventualmente todo el mundo va a pensar igual que el bando ganador, es también un ideal. Cuál de los dos es más inverosímil es una cuestión de ideología.

Más allá de que el artículo destila anti-uribismo a rabiar, lo más insólito para mí es un incomprensible e injustificado ataque a la figura de Mohandas Ghandi:

“Y luego me dirán que por ejemplo Gandhi logró la independencia con la paz. Pero, ¿cuál independencia? India hoy es un país podrido en la hambruna, la desigualdad y las castas; además el mismo Gandhi usó tropas contra los portugueses en Goa, y apoyó la lucha armada contra Hitler”

Tal vez este señor no sabe que en la actualidad la India representa uno de los crecimientos económicos más vertiginosos del mundo, y que amenaza con sobrepasar a la potencia china incluso antes de que éstos puedan considerarse una potencia económica mundial. Claro que esto, más allá de la independencia, se debe a ciertas políticas económicas gubernamentales de las cuales hablaremos en otras entradas.

Ahora, ¿qué es lo que quiere decir este señor? ¿Qué si la India hubiese librado una lucha armada contra Inglaterra estaría mejor económicamente? ¿O tal vez quiere decir que si todavía fuesen una Colonia Británica estarían en mejores condiciones? Ambas teorías resultan, por lo menos, bastante aventuradas.

Más adelante en el mismo artículo quizás hay indicios de la respuesta, cuando el individuo dice:

“En mi postura, las guerras que son guerras per se (guerras metodológicas), las guerras que no respetan a los que no participan de ellas, como es el caso de los civiles, las guerras cuyos fines no son justos, pues son guerras que no respaldo.”

Desde mi humilde punto de vista, este párrafo revela un nivel de ingenuidad y arrogancia que vale la pena discutir. La ingenuidad de decir “la guerra cuyos fines no son justos” se revela con una sola pregunta: ¿cuáles fines de la guerra son justos? ¿Acaso cree este señor que cualquier gobierno o pueblo que se embarga en una guerra no está completamente convencido de que sus fines son “justos”? ¿Acaso los gobiernos norteamericanos que han utilizado la guerra como motor económico no creen que esto está completamente justificado desde un punto de vista económico? ¿O los fundamentalistas islámicos que dicen que hay que hacer una intifada contra occidente y los “no creyentes” no ven una perfecta justificación religiosa? ¿Qué pueblo o soldado del mundo dice: “bueno, esta guerra es sumamente injusta… pero igual hay que pelearla”? Probablemente, nadie… Eso en cuanto a la ingenuidad.

En cuanto a la arrogancia sólo habría que preguntarle a este individuo si él cree que lo que para él es “justo” para todos los pueblos del mundo debería ser igual.

Creo que ya he puesto demasiadas citas del tal Currea-Lugo, así que me permitiré cerrar con una cita de un individuo que sí merece mi admiración: “No hay camino para la paz. La paz es el camino”. – Mohandas Gandhi.