miércoles, 20 de febrero de 2008

¿Despecho por un ideal?

Tengo algún tiempo sin escribir porque súbitamente me invadió una sensación muy extraña. Es una especie de despecho, pero no sé si por alguien que estuvo ahí, alguien que no está… o alguien que todavía no ha llegado. ¿Me explico?

Si no me entienden es normal. Yo tampoco me entiendo ahora.

Estuve hablando de esto con una amiga y me lo resumió en una frase muy sencilla: tú estás despechado por un ideal. (¿?) La frase pareciera un sinsentido, pero tampoco es que las cosas que uno siente se rigen por la lógica.

En todo caso, hace tiempo que ya no siento esas mariposas en el estómago de la adolescencia, o quizás comenzando la segunda década. Pero ya pasados los 27, ¿será que ya eso no es para mí? ¿O será que he idealizado demasiado a alguien que jamás va a llegar? ¿O acaso debería olvidarme de ideales y concentrarme en realidades?

Tal vez no es la típica reflexión de este blog… pero los robots también tienen su corazoncito.

lunes, 11 de febrero de 2008

Brevísimo ensayo sobre la razón

A pesar de nuestras innumerables diferencias, los seres humanos también tenemos características comunes. Son casi leyes. Pareciera que vienen impresas en nuestro código genético. Una de esas características, tal vez la más generalizada, es que siempre nos quejamos de “no tener suficiente (inserte cualquier cosa)”.

Algunos nos quejamos por no tener dinero, o porque no tenemos suficientes oportunidades para surgir. Otros se quejan de que tienen dinero, pero entonces no tienen suficiente amor. Algunas mujeres se quejan de no tener suficientes senos y se los operan. Otras de que no tienen cadera. Otras de que no tienen el cabello lo suficientemente liso, otras de que no lo tienen lo suficientemente crespo.

Los hombres se quejan de no tener a alguien con quien pasar su vida. Cuando la consiguen entonces se quejan de no tener suficiente libertad. Si esta persona le da libertades, entonces se quejan de que no los cela lo suficiente… Uno siempre va a creer que la vida, Dios o lo que sea le dio a los demás más de lo que le dio a uno. Se tenga lo que se tenga, uno siente que no es suficiente y va a querer más, más… ¡MÁS!

Pero hay una excepción a esto: la razón.

Sí, la razón. Después de todo, ¿alguna vez han escuchado a alguien decir que le gustaría tener más “la razón”? No. Si alguno ha participado en una discusión (y esto es muy frecuente) verán que cada quien está convencido de tener suficiente razón.

Es la única cualidad que, al parecer, Dios nos repartió de forma equitativa. Aunque cada uno de nosotros no cree que esté prorrateado en dosis iguales; por el contrario, cada quien está convencido de que la monopoliza, y por tanto tiene más razón que los demás.

Lo peor es que, no importa cuanto tengamos, no queremos compartir. De hecho, cuando se trata de la razón, somos particularmente egoístas. Si bien por estas fechas son muy pocas las personas que comparten su dinero, por lo menos hay muchos avaros que se sienten mal cuando ven a personas en la calle. En el fondo, por más desalmados que sean, les da un poco de lástima.

Pero, ¿qué hacemos nosotros cuando vemos a alguien que no tiene “la razón”? Entonces nos burlamos de él, y hasta podemos llegar a ridiculizarlo en una discusión. O hasta hay “atracadores”. Sí. Son esos que en plena discusión, cuando sienten que la otra persona puede tener más razón que ellos, entonces se van a las manos y cree que se la quitan. Creen, insisto.

Definitivamente, si uno de los principales problemas del mundo es la pobreza en cuanto a recursos, otro problema gravísimo es la excesiva riqueza de razón. El que todo el mundo crea que tiene tanta es algo muy peligroso. Tanto en lo religioso como en lo político, se han desatado guerras porque cada creyente o militante cree que tiene la razón, y no aceptan que nadie les diga que no la tiene.

Muy probablemente el mundo sería un lugar mejor si no todos creyéramos que tenemos siempre la razón. Y en esto no pueden negar que tengo la razón =).

jueves, 7 de febrero de 2008

La izquierda y la “voluntad popular”

El día lunes se efectuó una marcha en diversas ciudades del mundo en rechazo a las FARC. La convocatoria la inició un ciudadano común de Barranquilla en un grupo de Facebook de apoyo al presidente Uribe. La convocatoria rápidamente fue creciendo al punto que los medios tradicionales (radio, prensa y TV) se hicieron eco de este fenómeno de Internet en una forma que bien podríamos llamar “el efecto Yasury Yamileth”.

Sabiendo esto desde un principio, no pueden resultarme sino cínicas las palabras de ciertos personeros de la izquierda latinoamericana, quienes en un acto de manipulación burdo anunciaban que la marcha que “originalmente había nacido como un apoyo al intercambio humanitario, ahora tenía tintes políticos de apoyo a Uribe”.

Ni qué decir que canales como Telesur, que la llamaron “una marcha contra la violencia y contra el conflicto armado”, sin poder ocultar en sus propias imágenes los centenares de carteles de “No más FARC” que poblaron la Plaza de Bolívar.

Vergonzosa la actitud del Alcalde de Bogotá, quien en un acto de partidismo bastante lamentable, quería otorgarle el permiso a OTRA marcha, organizada por el Polo Democrático a última hora, para decirle “sí al intercambio humanitario”, y de esta forma acallar la voz de un ciudadano común que, harto de las FARC, decidió convocar una convocatoria para rechazarla.

Pero sin duda lo peor de todo, fue ver a diversos “analistas” en Telesur (entiéndase trasnochados de izquierda que más de una vez, al aire, han dicho Unión Soviética cuando se refieren a Rusia) diciendo que los partidos políticos habían “desconocido la voluntad popular del intercambio humanitario para convertir la marcha en una marcha de rechazo a las FARC”.

Repito: la marcha fue convocada por un grupo de jóvenes que apoyan al presidente Álvaro Uribe y rechazan a las FARC, y el lema de la marcha era “No más FARC”. ¿Por qué el empeño de los grupos de izquierda en desconocer la génesis de la convocatoria? ¿Realmente no lo conocen, o simplemente se trata de una manipulación porque no quieren reconocer que la voluntad del pueblo convocante fue en rechazo a las FARC? Más interesante aún, ¿por qué el Polo Democrático no convocó otra marcha otro día para decirle “sí al intercambio humanitario”? ¿Acaso porque saben que no tendrían ningún éxito?

Hace muchos años, cuando el mundo occidental era controlado por la Iglesia y sus Reyes, éstos siempre utilizaban ese ambiguo término de “voluntad divina” para justificar cualquier locura que les saliera de la mente. Más al norte, se puede cometer cualquier atrocidad “en nombre de la libertad”. Pero es muy fácil ver la paja en el ojo ajeno, así que prefiero hacer hincapié en estas latitudes, donde la izquierda utiliza otro término igualmente ambiguo y manipulable: “la voluntad popular”. Pero hay algo que no entiendo, ¿no fue esa misma “voluntad popular” la que reeligió a Uribe con más del 70% de los votos? ¿A cuál voluntad popular se refiere la izquierda latinoamericana?

Tal vez la respuesta ya la dio Piedad Córdoba cuando afirmó que este tipo de iniciativas “les resbalan”. A la izquierda latinoamericana sólo le interesa la voluntad popular cuando la puede utilizar para sus propios fines, si no, entonces le “resbala”.

domingo, 3 de febrero de 2008

El falso indigenismo

Actualmente me encuentro trabajando en el guión de un documental sobre el Salto Ángel. Gran parte del material ya fue grabado, por lo que mi tarea en esta primera fase consiste en visualizar todo el material, e ir a fuentes históricas para profundizar el trabajo de investigación.

Entre algunos de los sitios que visité se encuentra el Archivo General de la Nación, institución que ya he visitado en el pasado, investigando para otros documentales que comentaré en otro momento. Sin embargo, lo que quiero resaltar en este post es ciertas actitudes divertidas de personas que practican el “anti-imperialismo” y el “indigenismo” desde un punto de vista a veces lleno de prejuicios.

Apenas entré al Archivo, la persona que me sale a recibir me pregunta sobre el tema a investigar, a lo que le respondo: el Salto Ángel. Por supuesto, el señor de inmediato sonríe y critica con cierta sorna que llame a este salto por este nombre, puesto que la denominación Salto Ángel, dice él, “se le hace en honor a un piloto norteamericano que vino acá diciendo que descubrió cosas y poniéndole su nombre, como siempre tratando de colonizarnos”. No sé qué cara puse al escuchar esto, pero el tipo remató diciendo: “bueno, al menos eso es lo que pienso yo”. Luego pretendió darme una charla con respecto al verdadero nombre indígena del salto, que según él sería Churún Merú.

Luego de respirar profundo con ese aire arrogante que me caracteriza cuando tengo la razón (casi siempre), procedí a explicarle que precisamente el documental trata sobre el nombre del Salto. Que todas las fuentes históricas apuntan a que Jimmy Angel era un buscador de oro, que aterrizó en el Auyan-Tepuy con la intención de encontrar este material. Que jamás le interesó ponerle su nombre y esto sólo ocurrió una vez que en cierto reportaje del National Geographic presentaron a la caída más grande del mundo con este nombre: Salto Ángel.

Pero donde me pude dar más banquete apreciando las reacciones del señor fue cuando le dije que la comunidad indígena pemona de la zona, con quienes conversó el equipo de producción, odian el nombre de Churún Merú. El problema principal es que si bien el Salto Ángel cae en el Río Churún, el río que da origen a la caída es otro, que tiene el nombre indígena de Kerepakupai. Además, el término “Merú” en pemón se utiliza para las caidas de raudal mucho más ancho. Para las cascadas altas y que caen como hilo de agua se utiliza la voz pemona “Vena”. Entonces, de acuerdo a los mismos pemones, el salto debería recibir el nombre indígena de Kerepakupai-Vena.

Después de que le dije esto, el señor asumió una actitud mucho más humilde y me ofreció un nivel de ayuda y simpatía que verdaderamente agradezco. Supongo que tal vez por mi forma de vestir o mi acento del Este de Caracas asumió que no me interesa el país, que no me preocupo por descubrir mis raíces y que tal vez no conozco nada de los indígenas. Apenas un par de minutos después, quien quedó mal por defender un nombre “indígena” que los mismos pemones rechazan, fue él. Motivo de reflexión.

martes, 15 de enero de 2008

Manipulación en la ficción y manipulación en la realidad

Creo que seguir hablando de todo el asunto de los rehenes en Colombia es llover sobre mojado. Es muy interesante sentarse a reflexionar sobre agendas ocultas, pero una vez que esas agendas se hacen tan evidentes, no se puede decir nada que no se lea en las mismas declaraciones en prensa. Lo único que puedo añadir como venezolano es mi vergüenza al ver a nuestro Ministro del Interior y Justicia, Ramón Rodríguez Chacín, “felicitando” a las FARC por su lucha. Habría que ver qué piensan los venezolanos que tienen familiares secuestrados por las FARC al respecto, sobretodo cuando se supone que ese Ministro, junto al de Defensa, son quienes se deberían defendernos de estos grupos insurgentes que secuestran dentro de nuestras fronteras.

Pero es bueno parar de hablar de este asunto, al menos por los momentos. Creo que es mejor reflexionar un poco sobre el tema de la manipulación, tanto en la ficción como en la realidad. Después de todo, en entradas pasadas comparé la situación de rehenes (una realidad) con una telenovela (una ficción). ¿Por qué hice esta comparación? Por una razón muy sencilla, porque los medios dan el mismo tratamiento de manipulación tanto a la ficción como la realidad.

Los géneros de películas (terror, suspenso, comedia, acción) existen para que la audiencia sepa cómo va a ser manipulada. Un grupo de profesionales de la comunicación hicieron su mejor esfuerzo para manipularlos al punto de hacerlos llorar, reír o asustarse. Ese es el trato. Y nosotros como audiencia lo sabemos… De hecho, ¡esperamos ser manipulados! Si compramos una entrada para ver una película cómica y no nos parece divertida (en otras palabras, no nos manipulan bien) nos sentimos decepcionados.

Lo bueno de la producción de ficción es que es un contrato que dura lo mismo que la película. Si bien puede ocurrir que en la noche no puedas dormir si viste una película de miedo demasiado buena, o te estés todavía riendo de algunos chistes de alguna comedia, sabes que la realidad que viste en la película se quedó en la sala de cine. Ya te reíste, ya lloraste… Por dos horas te escapaste, pero luego te devuelves a tu aburrida vida.

Ahora bien, en la manipulación de la realidad ocurre todo lo contrario. Ya en una entrada anterior se habló sobre el miedo y cómo es utilizado por los gobiernos. Y es que en la realidad, muchos medios de comunicación (privados y públicos) aplican exactamente los mismos métodos que se utilizarían en una película. Nos manipulan al punto de que sintamos miedo o lloremos.

El problema es que Ingrid Betancourt no es un personaje de ficción, por ende nuestra indignación no termina cuando apagamos la TV. Lo mismo ocurre por el miedo que se pueda sentir por Al Qaeda (en el caso de los gringos) o sufrir una invasión norteamericana (en el caso de la mitad de los venezolanos), o de que el Gobierno nos vaya a aplastar por completo (en el caso de la otra mitad). Lo cierto es que basta ver los medios para saber cómo nos manipulan como si todo fuese una película.

Pero nuestra vida es una función de la cual no nos podemos salir. Tal vez, simplemente debamos aprender a que esa manipulación no nos afecte en nuestro día a día. Que muera cuando apaguemos la TV, igual que ocurre con la ficción… Después de todo, ¿no hay mucha ficción en los cuentos de cualquier gobierno del mundo?

viernes, 11 de enero de 2008

La telenovela “Emmanuel”, objetivos y problemas de producción

En esta segunda entrega, vamos a analizar los pormenores de esta telenovela desde el punto de vista comunicativo. Pasemos entonces a estudiar los…

Objetivos:

Son bastante claros y evidentes. Veamos los más importantes:
  • Desacreditar el gobierno de Álvaro Uribe Vélez. La izquierda latinoamericana comienza a posicionarse en el mapa sudamericano de forma arrolladora, pero la piedra en el zapato sigue siendo Colombia. El plan es aprovechar el debilitamiento del gobierno por el escándalo de la parapolítica para terminar de deslegitimar un gobierno que, duélale a quien le duela, se encuentra allí con casi el 70% de los votos. Uribe ganó su reelección con mayor porcentaje que Chávez, pero no esperen a escuchar a nadie de la izquierda apuntar esto ni de casualidad.

  • Posicionar a Piedad Córdoba como posible candidata presidencial. La senadora, quien desde siempre ha sido muy cercana a las FARC, se encuentra ahora tratando de convertirse en protagonista para tratar de obligar al propio Partido Liberal a que la apoye en una contienda electoral. ¿La razón? Piedad recibió un halón de oreja de César Gaviria (ex Presidente, y ex Secretario General de la OEA) cuando en ciertos actos en México llamó a todos los gobiernos “progresistas” de América Latina a romper relaciones diplomáticas con el gobierno de Uribe.

  • Mejorar la imagen internacional de las FARC. Así como el eslógan del gobierno Colombiano es “las FARC mienten y el gobierno dice la verdad”, el del poder ejecutivo venezolano es “Uribe miente y las FARC son honestas”. Hoy se hizo bastante manifiesto cuando Chávez en un acto que se suponía era su rendición de cuentas ante la Asamblea Nacional, pidió a los gobiernos retirar a la guerrilla de su lista de “organizaciones terroristas”. Supongo que cuando no puedes dar saldos positivos en seguridad, empleo, salud ni educación, es mejor desviar la atención con cosas como esta.

  • Y finalmente, aunque no por último menos importante, mejorar la imagen de Hugo Chávez a nivel internacional. Esto ya se nombró en la entrada anterior. Es importante para la izquierda montarse en los esquemas personalistas de líderes mesiánicos que son los elegidos, los únicos que pueden hacer ciertas cosas. Por eso el mensaje recurrente (tanto de las FARC como de todos los gobiernos que la apoyan) es que Chávez es el “único” que puede traer paz a Colombia. Mensaje básico, aunque no por ello menos efectivo…
Problemas de Producción:

Desde el inicio la cuestión mesiánica tiene que estar presente, por eso aquello de titular al niño Emmanuel, apelando al subconsciente colectivo católico… Cualquiera que haya leído la Biblia sabe que en el Antiguo Testamento el nombre del Mesías que liberaría al pueblo judío es, precisamente, Emmanuel… Por eso siempre se ha hablado de que Chávez lidera la Operación Emmanuel, porque para la izquierda, Chávez es el Mesías que viene a combatir al Diablo (Bush). Insisto, muy básico, pero no por eso poco efectivo…

El problema es que esta telenovela es en tiempo real y no se pueden repetir tomas, y eso pasó a ser crítica cuando este libreto cuidadosamente escrito por la izquierda latinoamericana comenzó a ser saboteado por este señor…

(Uribe, niño)

Lo que sigue a continuación es una mezcla entre un episodio de CSI y una película de los Monty Python.

Ni aún cuando Chávez, Kirchner y compañía quedaron el completo ridículo al liderar una operación cuyo principal rehén (precisamente el niño) no estaba en poder de las FARC, la izquierda pudo tener una pizca de autocrítica y reconocer que este grupo mentía… Hasta el último momento el canciller venezolano ponía en tela de juicio las pruebas de ADN, manteniendo el eslógan “Uribe miente y las FARC dicen la verdad”; pero entonces…


¡Torta en la cara! La misma FARC reconoce que no tiene en su poder al niño, el canciller se mete la lengua donde no llega el sol. Ya le telenovela no se puede llamar Emmanuel porque este niño ya no está en poder de las FARC… Éstas se quejan de que ya no pueden tener al niño secuestrado porque Uribe lo “secuestró” (¿?)… Sí, el malvado Uribe secuestró al niño, cuando la FARC habían tenido el cuidado de ponerlo al servicio de personas honestas y chéveres (aunque alejado de sus padres biológicos durante los primeros años de su vida). Yo no sé ustedes, pero yo estoy tan conmovido por las FARC que propongo que los postulen al Nobel de la Paz.



La guerrilla, por su lado, insiste en la desmilitarización de zonas campesinas (¿para reclutamiento forzoso?) como la única solución para la liberación de rehenes.

Más y más improvisaciones:

Ya en este punto el libreto de la telenovela no sirve de nada. Cada actor está improvisando lo que quiere y se corre el peligro de que la gente vea a la guerrilla y a los gobiernos de izquierda como lo que realmente son. Entonces, Chávez se saca de la chistera una Ley de Amnistía mientras que la FARC anuncia una “ofensiva general” en el 2008…


Pero es muy difícil convencer al pueblo de que un movimiento que llama a poner bombas y secuestrar es chévere; por esta razón, una vez más se improvisa la liberación de Clara Rojas y Consuelo González, aunque esta vez sin el Circo de los Gobiernos Facilitadores (a pesar de que el embajador de Cuba sí estaba allí por alguna razón)…

Una imagen que impactó fue la de Clara y Consuelo despidiéndose de sus secuestradores con beso y abrazo… ¿Será que los actores se salieron de personaje por un momento? ¿O acaso hay mucho Síndrome de Estocolmo en todo eso?

Todavía quedan muchas preguntas sin resolver, pero esta telenovela está lejos de acabarse… Lo lamentable es que en esta historia de FARC contra Gobierno ya se sabe quién va ganar: las grandes empresas fabricantes de armas, el negocio más rentable del mundo gracias a guerras civiles africanas, invasiones norteamericanas y guerrillas como ésta… En alguna parte del mundo debe haber un vendedor de armas metido en un burdel fumando un habano dándole las gracias a Marulanda, Uribe, Chávez y Bush…


C’est la vie!

sábado, 5 de enero de 2008

La telenovela “Emmanuel”, personajes y sinopsis

Si bien Operación Emmanuel suena a una mezcla entre una película de Schwarzennegger de los 80's con una porno francesa de los 70’s, lo cierto es que se terminó convirtiendo en una especie de telenovela co-producida por Venezuela y Colombia, con diversos personajes internacionales. Pero sin más, vamos a conocer a…

Los personajes:
  • El Gobierno Venezolano: Encabezado por Hugo Chávez, simpatizante de las FARC. Líder de la Revolución Bolivariana, algo más parecido a un sentimiento que a una ideología, puesto que más de 9 años después de su inicio, todavía no tiene un manifiesto. El Gobierno Venezolano si bien en teoría está dividido en 5 poderes independientes, basta ver la juramentación de los magistrados (cantando Uh, Uah Chávez no se va…) o la designación de la presidencia de la Asamblea Nacional (los miembros del PSUV ayer dijeron que la decidiría Chávez), para darse cuenta que la división de poderes es simplemente un hermoso cuento contenido en una obra de ficción llamada “Constitución de la República Bolivariana de Venezuela”.


  • El Gobierno Colombiano: Encabezado por Álvaro Uribe Vélez, cuyo padre fue asesinado por las FARC (muy telenovelesco, ¿no?). En vista que una reforma constitucional de 1910 les impide a las Fuerzas Armadas participar en política, fueron de los pocos países de Sudamérica que no sufrieron dictadura militar en el siglo 20. Con instituciones estables y democráticas, incluso tienen una importante oposición en el Congreso encabezada por Piedad Córdoba (aunque después de haber visto a este personaje llorando junto al gabinete de Chávez cuando perdió la reforma, realmente tengo dudas de si nombrarla acá o en el apartado de gobierno venezolano), quien fue víctima de secuestro por parte de las AUC… tal vez por esto, ahora es muy cercana a las FARC.

  • Los Gobiernos “facilitadores”: Integrados principalmente por el ex presidente Kirchner y algunos delegados de Ecuador, se puede hablar de ellos como una especie de colonias satélites del Imperio Bolivariano. Cambian lealtad política por barriles de petróleo, maletines de dólares o para que les compremos la deuda externa de sus respectivos países.
  • Las FARC: Originalmente un grupo de combate de izquierda que ¿evolucionó? hacia hampa organizada. Si bien se autocalifica de “popular”, es bien sabido que sus integrantes más jóvenes no se unen por voluntad propia, sino porque son secuestrados y obligados a combatir a su nombre. Parece extraño que tengan que recurrir a esto si tienen tanto apoyo del pueblo, ¿no? Su principal ingreso para la guerra proviene del secuestro de ciudadanos (venezolanos muchas veces, por cierto) y, algunos dicen, de alianzas con el narcotráfico.

  • Las AUC: Nacieron como un grupo paramilitar que combatió la guerrilla porque, según ellos, era aliada del narcotráfico (aunque también protegen narcotraficantes). Desde el escándalo de la parapolítica, se le asocia con funcionarios del gobierno colombiano. En la actualidad están desmovilizados, o al menos eso dicen.

  • Los familiares de los secuestrados: Probablemente los personajes más complejos o, al menos, más contradictorios de esta historia. Aunque hay más de 46 secuestrados "canjeables” en poder de las FARC, los familiares de Ingrid Betancourt nada más hablan de ella… la madre de Ingrid apareció también llorando el 2D, no por su hija, sino porque el pueblo venezolano salió a votar… Al lado de Piedad Córdoba en el Palacio de Miraflores, se enjugaba las lágrimas porque la reforma había perdido (en otras palabras, haciendo política). Extraño también su esposo, que anda viajando de país en país hablando mal del gobierno colombiano y bien de las FARC (que tienen secuestrada a su esposa). Y más incoherentes aún el ex esposo e hijos de Ingrid, que hablan maravillas de la izquierda latinoamericana pero están radicados en Francia, un país que lleva más de 12 años gobernado por la centro-derecha.

C’est incroyable!

Cabe destacar, eso sí, que entre estos personajes existen más intrigas que la saga de El Padrino, sus cuentos tienen más giros de trama que una película de M. Night-Shyamalan, y entre bando y bando (y bando, y bando, y bando…) hay más infiltrados que en… Los Infiltrados. En resumen, la situación en el vecino país es verdaderamente un despelote.

La historia:

El Secuestro


La gran víctima, Ingrid Betancourt, era candidata presidencial en el 2002 por el Partido Verde Oxígeno (¿?), y según todas las encuestas, venía detrás de la ambulancia (con un 0,8% de intención de voto). En medio de su campaña decidió acercarse a San Vicente del Caguán vía terrestre, y fue detenida por una alcabala del ejército colombiano quienes le advirtieron que más adelante el territorio no era seguro y había harta presencia guerrillera. Para demostrar su valentía (o estupidez), Betancourt le da la orden a su chofer que siga adelante y… ¡oh, sorpresa! Ingrid Betancourt fue secuestrada.

Por supuesto que a estas alturas ya la opinión pública colombiana conocía muy bien de la cercanía de Betancourt a estos grupos de izquierda, y de inmediato comenzaron las especulaciones:

…que si Betancourt se mandó a secuestrar para aumentar su popularidad…



…que mantenía relaciones con un guerrillero, había quedado embarazada y quería tener al niño en cautiverio para esconderlo…


Al final todo quedó en especulaciones, y a pesar del abrumador 0,8% de Ingrid, Álvaro Uribe Vélez ganó las elecciones.

Cinco años después…

Luego de pelearse con Colombia, Perú, México y España; y luego del gran revés que significó que su gran proyecto de Socialismo del Siglo XXI fuese rechazado por más de la mitad de venezolanos, Hugo Chávez se encuentra sentado en el Palacio de Miraflores pensando qué hacer para levantar su decaída imagen internacional… Su gran consejera, la misma que le recomendó el cambio del escudo y el del huso horario, no se encuentra porque se fue a vivir con su mamá… ¿Qué hacer? ¿A quién pedir ayuda? Fidel debe estar muerto =(

Decide entonces, llamar a su gran amigo Marulanda para “ayudar” a la paz en Colombia. Los invita a dialogar en Venezuela (recibiendo al grupo guerrillero en el Palacio de Gobierno con honores de Jefes de Estado, por cierto) y deciden que ahora es Chávez el Gran Líder Continental, el Mesías, el Único que puede traer la paz a Colombia…

¡Comienza la “Operación Emmanuel”!


(Y por ahora lo dejo hasta aquí porque el post está muy largo)