
Si tomamos esta trilogía de la Guerra de las Galaxias (Episodios I, II y III) y le quitamos todo ese fetiche generado por computadora que tiene su máxima expresión en Jar Jar Binks, nos queda la historia de Anakin Skywalker. Pero si vamos un poco más allá y analizamos las acciones del “Senador Palpatine” nos quedamos con una crónica política aplicable casi a cualquier gobierno de occidente en la actualidad: cómo alguien utiliza el miedo para apoderarse de los ciudadanos.
En el Episodio I Palpatine se aprovecha del miedo que tiene la Reina Amidala de no poder salvar a su pueblo. Le dice que la República Galáctica se ha convertido en un sistema corrupto, y que la única forma de salvar a su pueblo es aprobando un voto de censura contra Vallorum. Varias peleas de sables láser después, Palpatine asume como Canciller. En el Episodio II, se habla de una amenaza separatista, que sólo puede ser contrarrestada con la creación de un “Gran Ejército de la República”. Varias batalles espaciales después, el miedo se apodera del senado, así que se aprueba la creación del ejército. Finalmente en el Episodio III, ante la creciente amenaza del ejército separatista, Palpatine logra convencer la República de que la única forma de ganar es que le den poderes absolutos para gobernar la Galaxia. Utilizando el miedo de los senadores ante esta “amenaza separatista” (que, como bien sabemos, es controlada por él) se aprueba la moción que le da todos los poderes absolutos y lo convierten en Emperador. Ante el aplauso de los senadores, la senadora Padmé mira a su alrededor y sólo alcanza a decir: “así es como muere la libertad, con un aplauso estruendoso”.

Precisamente en la antípoda ideológica (porque en los métodos son iguales) se encuentra la izquierda latinoamericana que ve en los Estados Unidos a la encarnación de la amenaza absoluta. El mensaje anti-norteamericano es muy simple: su ejército malvado y sus corporaciones imperialistas nos van a invadir en cualquier momento, y por esta razón es necesario un gobierno fuerte lleno de milicias dispuestas a dar la vida por el líder único, quien es el gran muro de contención para protegernos de esta “amenaza fantasma”. En el lado de los no-alineados con el socialismo, la gran amenaza es precisamente este Estado todopoderoso que los va a borrar del mapa, como si jamás hubiesen existido.

3 comentarios:
wow... tantas cosas vinieron a mi mente cuando leí este post.. primero que nada, EXCELENTE, yo concuerdo con la cultura del miedo, en mi opinión es lo que tiene a nuestra sociedad absolutamente destruída... confieso que odio la guerra de las galaxias pero tu reflexión detrás de todos los efectos y los sables de neón no pudo ser más correcta... ellos con el miedo de los terroristas árabes, y acá con la paranoia de que Ronald Mc Donald va a venir a apoderarse de... ¿Mc Donalds?..
En fin, el mundo está loco loco, como dice la película...
Saludos y gracias por pasar por mi blog... muy superficial, lo se, pero es mi alter ego :)
Gracias por tu comentario, nessita... Revisé tu blog y me gustó mucho, pero yo no diría que es "superficial", creo que el humor muchas veces es subestimado.
Como dice Bruce Lee: "un hombre sabio puede aprender más de una pregunta absurda que un tonto de una respuesta sabia".
Salu2.
Y el sufrimiento es el camino al lado oscuro...
Saludos...
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