martes, 10 de junio de 2008

Cuando la suma es mucho menos que las partes

Recientemente salí de forma abrupta de un proyecto audiovisual en el cual me encontraba trabajando. Las razones fueron muchas, puntuales y no vienen al caso; sin embargo, todo el asunto me ha llevado a preguntarme qué pasa en el caso de la producción audiovisual venezolana, que en algún momento fue pionera en el continente junto a México y ahora ha quedado relegada muy por detrás de países como Colombia y Chile.

Especialmente digo esto porque he trabajado en TV y (en mi criterio) hay mucho talento en las plantas televisoras. Conozco muy buenos directores, escritores, actores, productores… Pero pareciera que el resultado de todo ese talento no se ve en la pantalla… Entonces viene la pregunta, ¿cómo es posible que haya buenos libretistas, actores, directores y productores y que el producto final sea malo? Respuesta: porque el sistema en el que están, no permite que ninguno de ellos puede hacer su trabajo bien.

Desde mi punto de vista, el oficio audiovisual es mucho más sencillo de lo que parece: el escritor escribe, el director dirige, el actor actúa y el productor produce… Parece fácil, ¿verdad? La realidad es que muchas empresas (no sólo en Venezuela) tienen una extraña y perversa práctica, colocar a una extraña figura que de ahora en adelante llamaré: el placebo audiovisual.

El placebo audiovisual es un ente que bien puede ser un vicepresidente, un productor ejecutivo, un gerente o (como me tocó a mí) alguien cuyo cargo ni si quiera está muy claro. En todo caso, este personaje existe para cumplir una función bastante divertida: que todo el mundo crea que la situación está bajo control. Lo peor de todo, es que esta dinámica le da todo el control a este personaje, el cual además, por lo general, no destaca en producción, dirección, actuación, ni edición; pero por alguna razón, algún dueño de medios (o de la productora) cree que es el indicado para evaluar el desempeño de todos los involucrados en la producción audiovisual. De esta forma se disminuye el riesgo de que el programa no vaya a “gustar” al público (o al cliente). O al menos eso es lo que ellos creen.

¿Y por qué lo llamo el placebo? Pues, porque precisamente es una ilusión. Nadie sabe lo que quiere el público. El negocio audiovisual es un negocio de alto riesgo; esto es una realidad económica reconocida por cualquier industria audiovisual seria. Mientas más rápido lo entienden, mejor pueden contrarrestarlo (y no ignorarlo, como otros quieren hacer).

Lo más lamentable es que bajo este esquena, el director o escritor es poco más que un chivo expiatorio. Por un lado, debe cumplir a cabalidad las órdenes del placebo audiovisual; pero por otro lado, es el culpable absoluto de cualquier desacierto… Algo así como: “si sale bien es gracias a la empresa, y si sale mal es culpa del individuo”. Una postura que, a mi juicio, es bastante lamentable.

El audiovisual es un negocio, sí… Pero también lo es, por ejemplo, el fútbol… Y eso no hace que los inversionistas le digan a los jugadores cómo hacer su trabajo. Lo que busca un equipo es, precisamente, tener a los mejores jugadores y dejarlos jugar de acuerdo a sus capacidades, algo que deberían también hacer las empresas audiovisuales. Después de todo, ¿de qué les sirve tener a los mejores actores, escritores, directores y productores, si después no los dejan hacer su trabajo?

3 comentarios:

Angie Rodríguez dijo...

Eso es lo peor, tienen a los mejores directores, productores, escritores y que para darle "renombre" al asunto, pero terminan rayándolos al adjudicarles ese terrible producto final que sale a las pantallas.

Entonces la gente terminaría por decir "¿y este director-productor-escritor-etc. tan bueno hace esta mierda? no sé por qué tiene tanto renombre"

Por eso es preferible parir quintillizos y hacer algo propio para que quede de testimonio que el realizador no es esa porquería que sale en las pantallas de las empresas...

GABRIELA dijo...

Nada mas cierto lo que has escrito sobre nuestra television.
Muchos saludos
GAbby

HAL9000 dijo...

Gracias por sus comentarios. Las opiniones respetuosas siempre son bienvenidas =)