miércoles, 5 de noviembre de 2008

Esclavitud en el siglo XXI

Sé que tengo tiempo sin escribir. La razón de mi ausencia es bastante simple: no he tenido muchas ganas de escribir. Mi (cada vez más) inexistente motivación ante el (cada vez más deplorable) mundo de la producción audiovisual venezolana, me ha llevado a abstraerme de la realidad. Supongo que si han leído las entradas anteriores, no podrán decir que no se veía venir.

En realidad, mi sumersión en esta especie de estado de evasión me ha llevado a entender por qué algunas personas entran al mundo de la droga, el alcoholismo o incluso cometen suicidio. En mi caso particular, como no me gusta ninguna de las opciones anteriores, me dediqué a evadir la realidad con esto:


Basta decir que en la Matriz personal en la que estoy no soy un guionista/director/editor desempleado a finales del 2008... No. Soy el exitoso director técnico del Barcelona FC que, a enero del 2015, ya ha ganado seis ligas consecutivas, tres ligas de campeones y tiene el equipo más rentable del fútbol del viejo continente.

Claro que en algún momento hay que volver a la realidad, y por eso paralelamente a mi compulsiva utilización del juego de EA Sports, también he utilizado el PC para redactar CVs, enviarlos a todas partes y buscar más y más opciones de trabajo... A este punto, ya me he convencido de que en Venezuela no conseguiré ninguna oferta laboral que me motive en cuanto al contenido, puesto que lo que se está produciendo en TV (pública y privada), publicidad o cine, me parece simplemente basura. Por esta razón, he bajado mis expectativas al punto de buscar alguna oferta donde al menos haya cierta armonía en el ambiente laboral, y pueda recibir un sueldo que, si bien es casi imposible que sea bueno, al menos sea "digno".

Lo que voy a contar a continuación es el extracto de una entrevista de trabajo que tuve recientemente, y que me hizo ver que, aún con expectativas tan bajas, es posible que salga defraudado de esta nueva embestida por conseguir una fuente de ingresos regular.

La situación es sencilla, me encuentro sentado en una sala de conferencias atendiendo a una entrevista para el puesto de editor. Frente a mí se encuentra el coordinador de post producción, quien me explica las funciones del puesto. A continuación, un extracto de la conversación:

COORDINADOR: ¿Ya te hablaron del horario de trabajo?

YO: Sí... De hecho en la entrada tienen un letrero con el horario. La persona de RR.HH. me lo explicó bien. De lunes a viernes hasta las 6:30 pm.

COORDINADOR: Sí, pero es que en el mundo de la post siempre hay cambios. Puede ser que te toque quedarte hasta tarde... O trabajar los fines de semana.

YO: Sí, bueno... Yo he trabajado de editor antes. Sé muy bien que los horarios no son tan estrictos como en otras cosas.

COORDINADOR: Sí, pero es que es muy importante aclarar esto... Acá tratamos de que a las 8 ya la gente esté saliendo a su casa... Pero la verdad es que nunca se sabe... De hecho, nosotros lo que estamos buscando es un... (PAUSA POR UNOS SEGUNDOS) Bueno, no diría esclavo... No. Esclavo no... Estamos buscando un (PAUSA MÁS PROLONGADA) ...una persona comprometida con la empresa.

YO:

Después de mi reacción, sé que el coordinador duró algunos minutos más, explicándome los pormenores del puesto de trabajo; sin embargo, no podía sacar de mi mente el hecho que el tipo me iba a decir que estaban buscando un esclavo, pero al final se dio cuenta y tuvo que repararlo. Ante esta cruda realidad no tuve más remedio que llegar a meterme una fuerte dosis de Fifa 09.

Creo que sólo saldré de mi realidad virtual cuando la realidad real me ofrezca una mejor alternativa.

3 comentarios:

gabrieldesade dijo...

jajajajajajaja
como tan sinverguenza el tipo!!!!

osea que quieren un esclavo, y mas encima por el sueldo de esclavo?????

En todo caso he pasado por varias entrevistas de trabajo y muchas de ellas me habian dicho que simplemente "no habia horario de salida".
Agradeci la honestidad en esos casos y agarre mi carpeta y me fui.

Claro que en esos trabajo el sueldo lo pagaban en dolares... la tentacion era grande. pero prefiero mi mi vida antes que venderla a un precio sea cual sea.

PD: yo fui adicto al fifa 99...

Angie Rodríguez dijo...

Ya ni se quieren esforzar en ser delicados o revestirse de hipocresía.

De ahora en adelante los clasificados dirán: Se busca esclavo, preferiblemente de piel oscura para soportar latigazos e incidencia solar directa. Dispuesto a residenciarse en el cuarto de aseo de la compañía. Jornada de 16 horas.

HAL9000 dijo...

Realmente, Gabriel, esa es la situación en la Venezuela actual... Lo de esclavo no es un eufemismo... Cuando uno compara el trato que se le da a los empleados contra el (mísero) sueldo recibido, no hay otra palabra que cuadre mejor.

Con decirte que de ese trabajo al cual fui no me volvieron a llamar. Asumo que porque mi aspiración laboral era lo que considero un sueldo digno... Algo que acá nadie quiere pagar.

Por lo general siempre he sido de la opinión que las masas se equivocan, pero creo que en la encuesta que realicé, verdaderamente tienen razón.