lunes, 8 de septiembre de 2008

Pre-crisis de los 30 (o por qué todo apesta) Vol. 2

Venezuela es uno de los países con mayor número de "emprendedores" del mundo. Y pongo este término entre comillas porque en realidad, la mayoría de las veces un emprendedor es alguien que, aún teniendo estabilidad económica como empleado, decide correr el riesgo de abrir un negocio propio. En el caso de nuestro país, la mayoría de las personas se ven forzadas a hacerlo porque no tienen más opción, ya que o no tienen trabajo, o el que tienen no les alcanza para sobrevivir. El mío es el segundo caso.

Lamentablemente, el caso de los profesionales "autoempleados" no es muy diferente al resto del mundo audiovisual venezolano. La mayoría de los trabajos se consiguen en base a los contactos, porque por alguna razón, la mayoría de la gente en Venezuela que necesita cualquier servicio, en vez de buscarlo recurre al clásico: "tú no conocerás a alguien que...". Entonces los contactos no pasan a ser una forma de conseguir trabajo, sino la única. Eso trae un problema fundamental...


La rosca

La "rosca" es como se llama al grupo de personas que controlan un área. Y se les llama "rosca" porque son un círculo cerrado.

Hace algunos años yo hacía un chiste con respecto a la rosca de producción de comerciales (probablemente el sector de la producción audiovisual más rentable en Venezuela): solía decir que era un grupo más hermético que una logia masónica. Eso fue hasta hace poco más de un año, cuando comencé a investigar el tema de la masonería en Venezuela, porque estaba desarrollando una propuesta para documental. Esta investigación ocurría al mismo tiempo que comencé a mandar mi CV y mi demo a diversas productoras de comerciales... El resultado es que recibí una rápida y grata respuesta de los masones. Me invitaron a su templo y hasta a una "tenida blanca" (ceremonia a donde pueden asistir "profanos"). Con respecto a las productoras de comerciales, ni si quiera un "no nos llame, nosotros lo llamaremos". En resúmen, ahora cuando digo que la rosca de las productoras es más cerrada que una logia masónica, no es un chiste... es la triste realidad.

Ahora bien, ciertamente la "rosca" existe en todos los países del mundo, especialmente en el área de trabajo en la que me desenvuelvo. La cuestión es que hay niveles... Es como la corrupción, en todos los países del mundo hay corrupción, pero cuando el nivel es tan elevado que atenta en contra del mismo funcionamiento del sistema, impera el caos y la ley del más fuerte... La rosca en Venezuela es igual, ha llegado a unos niveles tales de concentración que posiblemente atenta contra el propio funcionamiento de la industria audiovisual. Mientras el cine y la TV en Latinoamérica avanzan en cuanto a su discurso, en Venezuela se vive una especie de letargo... ¿No tendrá que ver el hecho que la rosca sea tan cerrada? Pero más aún... ¿Por qué la rosca es tan cerrada?

¿Capitalismo? ¿Socialismo? ¡Feudalismo!


Hace una semana más o menos me encontré con un viejo amigo escritor. Era en una entrevista de trabajo para el cargo de guionista, para la cual convocaron a cierto número de escritores que aplicamos al clasificado. Mientras esperábamos en el pasillo hablando de lo mal que está la situación de nuestro mercado laboral, este amigo comenzó a hablar de la razón por la cual él considera que todo apesta, y me parece importante nombrarla acá... Me dijo algo así como "si acá hubiese capitalismo de verdad, o socialismo de verdad, la situación sería otra... pero acá lo que hay es un feudalismo".

Esa frase me recordó un libro que leí en la universidad, llamado "El Consumo Cultural del Venezolano". Este volúmen desglosaba los hábitos de consumo cultural del venezolano en cuanto a los medios tradicionales (radio, cine, televisión y prensa); pero en el interín, también analizaba las estructuras de los medios. El resultado, como bien destacó el profesor en una clase, es que la mayoría de los medios le pertenecían en su totalidad "ya ni si quiera en su mayoría" a un individuo... y en el mejor de los casos, a su familia.

"¿Ustedes creen que en un país capitalista, eso funciona así", apuntaba el profesor. "En realidad en esos países muchos medios le pertenecen a las corporaciones, sí... Pero la mayoría de estas corporaciones cotizan en la bolsa, razón por la cual, en el fondo, cualquier ciudadano puede hacerse con una pequeña parte de esas empresas y de sus ganancias". Ese se supone que es el sentido del capitalismo, que el capital fluya, que haya oferta, que no existan monopolios ni oligopolios, y que todos los individuos (y no sólo una pequeña parte) puedan hacerse con los medios de producción.

Venezuela es tan feudalista que verdaderamente a nadie le interese lo que ocurra con la Bolsa de Valores de Caracas. El capital que se negocia allí es ínfimo. La movilidad de dinero es casi nula. Todo le pertenece a un pequeño grupo de familias acomodadas (prácticamente desde tiempo de la colonia) y la otra mitad (las ganancias de PDVSA) están en manos del gobierno... Basta darle un vistazo a la clasificación de Transparencia Internacional para tener una idea de qué manera se distribuyen esos recursos.

Claro, hay quienes piensan que la salida a este callejón sin salida de concentración de capital es el socialismo...


¡Muajajajajajajajajajajajajajaja!

(Sigue en el volumen 3)

3 comentarios:

Angie Rodríguez dijo...

Definitivamente, este pana es el cierre perfecto para estos posts...

z3ro-c0ol dijo...

Que interesante tu blog... me gusto sobre todo este ultimo Vol. 2 es lo que creo y sabes expresarlo bien... voy a frecuentar tu blog.
:D

HAL9000 dijo...

Gracias Z3ro... Estuve leyendo tu blog y también está muy interesante. Salu2.