domingo, 8 de febrero de 2009

Líderes y PUPÚlismo

Para finalizar esta trilogía que bien podría llamarse "reflexiones políticas tituladas con dobles sentidos fecales" (gloriosos, por cierto) quería escribir un poco sobre el por qué de los líderes mesiánicos. Y es que, ¿qué tienen en común Obama, Chávez, Jesús, Mahoma, Moisés y prácticamente cualquier "líder" destinado a salvar a la humanidad? Precisamente, que existía un "peligro" acechando a un grupo de personas que, desesperadamente necesitaban creer que alguien los salvaría...

El populismo tiene su base en la necesidad, particularmente espiritual y material... También existen otro tipo de necesidades, como la necesidad de pertenencia, de identidad, de seguridad... Los seres humanos tenemos una gran cantidad de necesidades que necesitamos cubrir.

Hombre haciendo sus necesidades.

A veces, muchas veces, creemos que no tenemos las herramientas o los recursos necesarios para satisfacerlas, y lemanteblemente, también son muchos los casos en los cuales esto es verdad. Mientras algunas religiones como el Budismo deciden darle la vuelta al asunto y básicamente nos enseñan a renunciar a este tipo de necesidades para eliminar el sufrimiento, otras religiones (o ideologías) nos enseñan que está bien sufrir, porque al final del tortuoso camino está el paraíso.

El Paraíso.

¿Acaso es casualidad que la figura de Obama aparezca justo cuando hay una terrible crisis económica acechando a una de las economías más grandes del mundo? ¿O que Chávez sea un líder con amplio apoyo en un país con cerca de 80% de pobreza? ¿O que Moisés fuese el líder de un oprimido pueblo hebreo? ¿O que el Cristianismo tuviese su mayor expansión en las comunidades helénicas que eran básicamente esclavos de los romanos? ¿O que los primeros seguidores de Mahoma fuesen esclavos y servidores? ¿Por qué siempre aparecen figuras mesiánicas exactamente cuando los pueblos atraviesan sus momentos más difíciles? ¿Acaso este párrafo está quedando demasiado largo? ¿Y por qué no puedo dejar de hacer preguntas?

Precisamente como decía en la entrada anterior, los líderes son para aquellos que verdaderamente los necesitan, y nadie necesita tanto a un líder como alguien que está simplemente jodido. La gran mayoría de los seres humanos actuamos más o menos de la misma manera cuando estamos jodidos. Los pasos son:
  1. Culpar a alguien de nuestra desgracia.
  2. Combatir a ese alguien para terminar con nuestra desgracia.
  3. Una vez que exterminemos a todos y cada uno de nuestros enemigos (y también a sus decendientes, claro), entonces vendrá el paraíso.
Sí, bajo este sencillo esquema se han construído básicamente todas las ideologías y religiones del mundo. En serio. Probablemente la ideología que ustedes profesan también. Piénsenlo por un momento. Todas y quiero decir TODAS las religiones e ideologías del mundo promueven la misma idea: al final habrá una gran guerra final en la cual todos los malos serán destruídos, y finalmente no habrá más desigualdad, ni hambre, ni guerras, ni maldad... ¿Y saben qué? Yo creo que tienen razón. Después de esa gran batalla ya no habrá hambre ni guerras.

El planeta sin hambre, ni guerras...

7 comentarios:

Angie Rodríguez dijo...

Suena sencillo...

gabrieldesade dijo...

No es característico de una mente débil necesitar un lider. Cuando somos muchos y estamos en problemas, es necesaria la figura que pone orden.
El problema actual es que lo que deben poner orden no están haciendo bien su trabajo.

saludos.

HAL9000 dijo...

Gabriel, la verdad no entiendo muy bien eso de "poner orden". Es decir, Hitler "puso orden" en Alemania, Pinochet "puso orden" en Chile... Me gustaría creer que esas figuras no eran necesarias... ¿Inminentes? Tal vez... Hasta diría indetenibles... Pero no necesarias.

Un saludo.

Angie Rodríguez dijo...

La foto del hombre con sus necesidades es bastante divertida en los thumbs, por cierto...

EL caso es que, al igual que la necesidad, la desesperación tiene cara de perro. A la gente le encanta la presión y la imposición aunque no lo diga.

Un ejemplo: los medios se volvieron locos poniendo sexo y sangre hasta que llegó la ley de contenidos, la cual fue directamente su culpa, por no saber medirse.

El destructor dijo...

Que interesante lo del tipo en la poceta. Hace tiempo noté que el Budismo, el Islam, El Judaísmo, El Hinduísmo y el Zoroastrianismo fueron fundados por grupos que seguían dietas muy estrictas y perjudiciales para el tracto intestinal.

Al parecer todas estas ansias mesiánicas y delirios de juicio final no son otra cosa que una potente indigestión

gabrieldesade dijo...

Hal:
si, me falto complementar, citando ejemplos: Churchill puso orden y condujo eficientemente a inglaterra en una guerra. Inclusive, consiguió la alianza de EEUU. Otro ejemplo, Ghandi, supo orientar bien su revolución para conseguir la independencia de India. Otro más, Mandela.
En realidad me refiero a los lideres positivos.
El problema es que a veces esa delgada franja que separa los positivo de los negativo puede ser confusa para los que están muy proximos al problema.

saludos.

HAL9000 dijo...

Saludos, Gabriel... Lo que comentas de Churchill me parece que apoya lo que digo. Los ingleses necesitaban a Churchill porque estaban en guerra. ¿Acaso en la Inglaterra fuerte alguien necesita a Gordon Brown? No hay mesías en tiempos de paz, y eso los líderes lo saben.

Con respecto a Gandhi, échale un vistazo a este artículo.